Orange County se perfila como posible sitio para una nueva prisión de $127 millones, según un informe

Un proyecto legislativo en la Cámara de Representantes de Florida incluye $127 millones de dólares para planear y diseñar una nueva prisión de alta capacidad y un hospital adjunto, y Orange County figura entre los posibles sitios donde podría ubicarse, según un reporte publicado este miércoles.

La medida forma parte de una propuesta de presupuesto para el año fiscal 2026-2027 que asigna fondos al Departamento de Correcciones de Florida para desarrollar nuevas instalaciones penales para responder al crecimiento proyectado de la población carcelaria en las próximas décadas. En total, la Cámara ha presupuestado $250 millones para planificación y diseño de estas nuevas instalaciones, incluyendo una prisión diseñada para albergar a 4,800 personas y una unidad hospitalaria con 600 camas que ofrecería servicios de salud mental.

Según un plan maestro de 2023 elaborado por la firma consultora KPMG, se recomendó la construcción de estas dos instalaciones antes de 2030. El proyecto de ley instruye al Departamento de Correcciones a buscar terrenos disponibles en zonas donde el mercado laboral, la fuerza de trabajo potencial, la distancia de desplazamiento y el costo de vida sean favorables para garantizar una plantilla adecuada para las nuevas prisiones.

La lista de lugares potenciales incluye ocho sitios sugeridos en el informe de KPMG, con opciones en varios condados del estado. Entre ellos se cuentan tres ubicaciones en el condado Miami-Dade, dos en Polk County y una en Orange County, además de sitios en Union y Bradford Counties.

La propuesta fue aprobada por unanimidad por el Subcomité de Asignaciones de Justicia de la Cámara sin debate extensivo, aunque aún debe integrarse con el presupuesto final y superar la revisión del Senado estatal, que hasta ahora no ha incluido la misma asignación de $127 millones en su versión del proyecto de ley.

Si se aprueba, este sería uno de los mayores proyectos de expansión carcelaria en Florida en años recientes, en medio de discusiones más amplias sobre el crecimiento de la población encarcelada y el manejo de servicios de salud mental dentro de las prisiones.


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