El combustible podría no ser lo único que suba de precio por la guerra con Irán

Cuando se habla de una posible guerra con Irán, lo primero que suele venir a la mente es el aumento del precio de la gasolina. Pero expertos citados por CNN advierten que el impacto económico podría sentirse en muchos otros productos y servicios.

La razón está en un punto geográfico clave del comercio mundial: el Estrecho de Ormuz, una vía marítima por donde pasa cerca de una quinta parte del petróleo que se consume en el planeta. Si un conflicto interrumpe esa ruta, el efecto dominó podría extenderse por toda la economía.

Lo que podría subir de precio

Gasolina y energía
El primer impacto sería en el petróleo. Menor oferta o interrupciones en el transporte pueden hacer que el precio del crudo suba rápidamente, encareciendo la gasolina y la energía.

Transporte y vuelos
El combustible es uno de los costos más grandes para las aerolíneas. Si el petróleo sube, los boletos de avión y el transporte de mercancías también podrían encarecerse.

Alimentos
El precio de los alimentos puede verse afectado porque gran parte de la producción y distribución depende del transporte, que utiliza combustible.

Productos importados
El aumento en los costos de transporte marítimo y logística puede hacer que productos electrónicos, ropa y otros bienes importados suban de precio.

Impacto global

Economistas citados por CNN señalan que los mercados energéticos reaccionan con rapidez ante tensiones en Medio Oriente. Incluso sin una interrupción total del suministro, el simple riesgo de conflicto puede empujar los precios al alza.

En otras palabras, cuando el petróleo se sacude, la economía global suele sentir el temblor. Y ese efecto puede terminar reflejándose en algo tan cotidiano como llenar el tanque, comprar comida o reservar un vuelo.

Ponerse creativo

Es probable que las empresas exploren otras maneras de afrontar el aumento de los costos del combustible.

Cuando estalló la guerra entre Rusia y Ucrania en 2022, los precios del petróleo se dispararon de forma similar, agravando la ya elevada inflación.

En aquel entonces, muchas empresas optaron por reducir el tamaño de sus productos manteniendo el mismo precio, una práctica conocida como “sweepflation”, que consiste en un aumento de precios.

Pero como los consumidores ya están empezando a recortar gastos, las empresas podrían tener más dificultades para que estos cambios encubiertos los perciban. Esto podría llevarlas a recurrir a una medida más drástica para reducir costos: despedir trabajadores.

Fuente: CNN.